Hábitos
Ser vegano: comenzar, aprender y mejorar

Si hace 10 años alguien me hubiera dicho que me iba a hacer vegetariana o vegana, ¡no me lo habría creído! sobretodo partiendo del hecho de que mi papá salía de cacería, me encantaba el queso y era fanática de los mariscos… ¡true story!

Ahora se podría decir que he pasado por todas las facetas, desde reducir el consumo de carne, a ser pescetariana, vegetariana y ahora vegana. Cada quien tiene sus motivos y su recorrido único, pero si de algo estoy segura, es que todos tenemos nuestros alti-bajos. Gracias a ello, he aprendido mucho… de mí misma, de las personas que me rodean, de salud, de ética, de sostenibilidad…

He ido descubriendo que con el tiempo se va haciendo cada vez más fácil y que los cambios de hábito no ocurren de la noche a la mañana, es un proceso donde lo importante es la constancia; el comenzar,  aprender y mejorar. Así como también nos toca  “desaprender” viejos hábitos y cambiar el chip.

Sin importar si eres nuevo vegano/vegetariano o si ya tienes tiempo siéndolo, acá te tejo algunos tips esenciales para ayudarte a tener éxito con este estilo de vida… allá van:

 

1. Ve a tu propio ritmo

Mucha gente piensa que lo tienes que hacer de la noche a la mañana y definitivamente ese no es el caso, no lo fue para mí -aunque sé de algunos que sí lo han hecho-  y creo que no es una carrera. No te van a dar una medalla por hacerlo más rápido y tampoco necesitas un diploma que te certifique como “el vegano del año”.

No te sientas mal o te estreses pensando que lo tienes que hacer todo junto a la perfección . Puedes empezar quitando las carnes o incluso puedes ir incorporando más y más verduras y legumbres a tus comidas. Haz lo que te vaya mejor y a tu propio ritmo, al final, eso te va ayudar a que sea una transición exitosa a un nuevo estilo de vida que mantengas a largo plazo.

Tampoco seas muy rudo contigo mismo si comes algo que no es del todo vegano – bien sea por accidente o no –  créeme ¡a todos nos ha pasado!, aprende de ello y sigue adelante ¡no pasa nada! ¡es normal! Incluso te puedo decir que yo misma, a día de hoy, aún consumo miel… y ¿sabes qué? el mundo no se acaba por eso.

 

2. Abastece tu cocina

Te recomiendo que tengas variedad de comida, de cosas básicas que te gusten, cosas que seguro vas a estar comiendo de forma habitual. Para mí son las alubias, garbanzos, arroz, avena, plátanos, patatas…

El secreto está en que si tienes variedad de comida que te guste, vas a sentir que puedes preparar un repertorio de platos diferentes. Así que compra lo suficiente para que no caigas en lo típico de “no sé qué cocinar”, “me faltan ingredientes”, así podrás tener siempre a mano algo que preparar y ahorrarte momentos de frustración y estrés.

Toma en cuenta que si aún estás en esa primera etapa de transición, es cuando corres más riesgo de ponerte excusas para irte por lo fácil, buscar lo que sea costumbre comer y vas a terminar recayendo en malos hábitos, de ahí la importancia de estar abastecido.

 

3. Edúcate

¡En serio! lee, mira documentables y videos de YouTube. Empápate todo lo que puedas de información sobre el tema. Esto te va a ayudar a ver – y entender – las razones por las cuales estás haciéndolo, que es mucho más que una dieta. Edúcate en todos los aspectos:

Por qué es bueno para tu salud, las razones éticas… es importante -para todo el mundo, vegano o no –  saber de dónde viene nuestra comida. Y sobretodo, investiga sobre la parte medioambiental y el impacto tan grande que tiene la ganadería en nuestro planeta…

Además, una vez que tengas el conocimiento, te vas a sentir mejor con lo que haces y con más confianza en ti mismo a la hora de responder al bombardeo de preguntas y comentarios de otras personas (¿de dónde sacas la proteína? ¿y la B12?, etc, etc, etc).

Tener el conocimiento es clave para tirunfar y te ayuda a mantener el momento, a sentirte apasionado sobre el tema, a querer transmitir tus conocimientos e inspirar a otros a llevar un estilo de vida más saludable, compasivo y respetuoso con el medioambiente.

 

4. Conoce tus opciones, especialmente cuando salgas a comer fuera

Puedes utilizar apps como Happy Cow – entre muchas otras – que es la que yo uso. Con solo poner el nombre de la ciudad o código postal, te desplega un listado de restaurantes vegetarianos y veganos. También es buena opción llamar con antelación al restaurante y preguntar sobre opciones, lo más seguro es que se acomoden a lo que necesitas, les conviene eso antes que perder clientes.

Tampoco tengas miedo de preguntar una vez que ya estés en el lugar, te sorprenderá gratamente la amabilidad y disposición que tienen en muchos lugares 🙂 En verdad, ¡pregunta! explica y pide, por ahí dicen que “el que no llora, no mamá”, y ¡es así! Sin pedir, el mundo no cambiará y no tendremos opciones veganas.

 

5. Come variado y come suficiente

¡Por favor! ¡no descuides esta parte! Come variado y buena cantidad para asegurarte de que estás llenando a tu cuerpo de cosas buenas, de todos los nutrientes esenciales. Vas a tener suficiente de todo lo que necesitas -sí, incluso proteína – siempre y cuando comas suficientes calorías. Mira que después no queremos ver titulares como “Otro vegano en urgencias, el veganismo casi lo mata”… amarillista ¡obviamente!

Mi recomendación, trata de ser mente abierta y procura tener disposición a probar cosas nuevas. Muchos creen que los veganos comemos solo lechuga y zanahoria, pero la verdad es que tenemos un abanico tan taaan amplio de posibilidades, que es para nunca aburrirse.

Toma en cuenta que vas a estar eliminando ciertas comidas, pero a la vez introduciendo muchas cosas nuevas, así que prueba y experimenta, si no te gusta una verdura de una forma, prueba de otra. Cambia las especias, vuelve a probar y ya verás cómo tus papilas gustativas van a cambiar mucho. Incorpora nuevos ingredientes de forma gradual, o de forma menos perceptible, poco a poco te irás habituando a lo nuevo… y ¡delicioso!

 

6. Busca apoyo…

Es importante, sobre todo si eres la única persona en casa o en tu familia que lleva este estilo de vida. Mira videos en YouTube, busca grupos en Facebook o incluso tiendas de alimentación relacionadas. Tener a gente a tu alrededor – así sea de forma virtual – ayuda mucho a no perder la motivación y a sentirnos apoyados y comprendidos.

 

7. Todo es cuestión de mentalidad

No lo hagas con una mentalidad negativa, pensando que es restrictivo o cosas así. Entra con todo y con una mentalidad super positiva. Busca recetas ricas, prueba cosas nuevas e invita a otros a probar tus preparaciones… y recuerda que educarse y el apoyo de otros, puede ser de gran ayuda 🙂

 

Y como consejo adicional…

¡No fuerces el veganismo a otras personas!

Sé que al principio puede ser muy difícil, y tendemos a juzgar a otros ahora que estamos más educados sobre el tema, pero recuerda, hasta hace poco tú también estuviste en el lugar de esa persona y pelear o juzgar no puede traer cosas buenas. Piensa que cuando una persona se molesta, se tiende a poner a la defensiva y se cierra.

Si quieres “convencer” o “convertir” a alguien, la mejor manera de hacerlo es con tu ejemplo y con libertad. Invita a otros a probar tus recetas, que vean que no hacen falta productos animales para que una comida sea rica y nutritiva, demuéstrales lo bien que te sienta y lo feliz que te hace tu decisión, de tal forma que sientan curiosidad o ganas de incorporarlo a su vida.

Si alguien comenzó a comer más verduras ¡felicítale! Siempre es más fácil cambiar hábitos cuando nos sentimos motivados, y el refuerzo positivo puede ser de gran ayuda.

Y por si necesitas inspiración adicional, aquí te dejo también mi sección de recetas veganas (y sin gluten) y mi canal de YouTube.

¿Qué te parecen mis tips? Si ya eres vegetariano/vegano ¿tienes alguna otra táctica que te haya funcionado? Déjame tus comentarios y hablemos 🙂

4 Comentarios

  • Sowiesky Galavis

    8 marzo, 2018

    Y comparto 100% el “consejo adicional”

    Responder
    • Zulema Zarzalejo

      8 marzo, 2018

      Excelente Mariana! Me encantó

      Responder
    • ¡Hola Granel!

      20 marzo, 2018

      pues sí, es uno de los más importantes… hay que respetar no solo las preferencias de los demás sino también saber entender que no todos tenemos un mismo camino, vivencias o conceptos en nuestra cabeza. El que alguien tenga ideas diferentes a las nuestras, no le convierte en mejor o peor persona y eso es importante de recordar.

      Responder

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