Notas
5 motivos por los que me gusta correr

Durante casi toda mi vida tuve taquicardia (frecuencia cardíaca más rápida de lo normal) y eso me impedía practicar actividad física. No podía correr 10 metros para alcanzar el autobús en la parada, no podía nadar 25 metros sin la supervisión de un monitor (y sin detenerme a descansar), ni montar bici, ni hacer nada que requiriera un mínimo de esfuerzo…

Gracias a los cambios y nuevos hábitos que he venido incorporando a mi vida durante los últimos 7 años, eso cambió. Desde hace unos 3 años que no tengo taquicardia, me siento muy bien y con más energía que nunca. Eso sin duda ha hecho una gran diferencia en mi manera de ver –y vivir- la vida, todo ha sido para mejor. Me hace sentir más motivada, a superarme a mí misma y a contagiar a otros.

Así fue como comencé a correr muy poquito a poco y desde entonces, me he hecho aficionada, he estado corriendo todos los años durante primavera-verano. Este año, no solo lo retomé sino que ¡volví con todo! y con ganas de continuar a lo largo de todo el año.

Ahora corro más tiempo, mayores distancias, más rápido, mejoré la técnica y mi motivación está ¡por las nubes! por eso quiero aprovechar para contarte algunos motivos por los cuales me gusta correr, y que seguramente, te dará las ganas de hacerlo a ti también.

1. El entorno, soy del tipo de persona que se aburre muy fácilmente de lo mismo, y sobretodo, de estar en casa. Me hace muchísima falta esa dosis de mundo exterior, estar en contacto con la naturaleza: ver el cielo, los árboles, respirar aire puro, sentir el sol, escuchar a los pajaritos y sentir el viento rozando mis manos.

2. La desconexión, el hacer el algo que depende totalmente de mí, de mis ganas y mi esfuerzo, sumado a las sensaciones de todo lo que me rodea es algo que me relaja y me hace desconectar por completo de todo: preocupaciones, problemas, tareas pendientes. Es un poco lo que llaman “sudar el stress”.

3. El vínculo con mi perro, Nikito es mi gran compañero de aventuras, mi mejor amigo, y salir a correr juntos es una actividad que disfrutamos plenamente, no solo es bueno para nuestra salud sino que fortalece nuestro vínculo. Ambos sabemos perfectamente la rutina y el paso del otro y así nos amoldamos mutuamente. Además de tener su compañía, esa carita sonriente (¡sí, él me sonríe!) que de tanto en tanto se voltea a verme cuando le digo: “¡vas muy bien Nico! ¡eres todo un campeón!”, ese, es uno de los mejores sentimientos.

4. Me hace sentir fuerte, y con fuerte no me refiero a musculosa, me refiero más bien a ese sentimiento de superación, de saber que voy mejorando. Correr en cierta forma es hasta adictivo, entre más lo haces –y mejoras- más motivado te sientes para continuar.

5. El after-feeling, nunca me he arrepentido de salir a correr, al final me siento muy bien: activa, orgullosa de mi misma, más positiva y relajada, lista para comenzar mi día con energía y entusiasmo.

Así que si quieres mejorar tu salud, tu condición física y hasta tu estado de ánimo, te recomiendo que saques tus zapatos deportivos y empieces a correr. Ya verás ¡lo genial que se siente! y si no sabes por dónde comenzar porque estás fuera de forma, te recomiendo ampliamente esta guía para empezar a correr, así fue como yo me inicié, me fue de gran ayuda para ir mejorando poco a poco y sin excederme.

Y tú ¿qué esperas? ¡a correr!

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